El proyecto MANTIS, realizado en el año 2009, sigue la constante de los trabajos de Oriola; la descripción y representación del ser humano. Esta vez se trata de una forma aún más sintética y a la vez clásica, siguiendo la línea marcada hace tantos años, evolucionando y aportando los elementos necesarios para que la obra pertenezca al presente más vigente.
Pero sobre todo siendo fotografías hay que desconfiar siempre de lo que vemos, y si son de Oriola mucho más.
Este proyecto estuvo censurado en la Comunidad de Madrid porque las personas que aparecen en las imágenes no formaban parte de la estética afín a sus ideas.
En cierto sentido, dice Miguel, fue un reconocimiento a la libertad de expresión y a ese mensaje latente de metáfora del desacuerdo y el desorden social e impúdico que predomina. La piel de los cuerpos de Mantis se erige y despliega como una bandera que expresa la violencia que las miradas no esconden, tristeza, miedo, ira, fragilidad, desconfianza, incertidumbre y desprecio.